RESISTANCE STRENGTH TRAINING EXERCISE IN CHILDREN WITH
SPINAL MUSCULAR ATROPHY
Históricamente se ha contraindicado el entrenamiento con ejercicios de resistencia a los pacientes afectos de AME, por el temor de incrementar la debilidad secundaria a un daño muscular causado por el ejercicio.
Ya en el 2005 Ground y at. demostraron en ratones afectos de AME que el ejercicio incrementaba la supervivencia, mejoraba la función motora, reducía la atrofia muscular y reducía el índice de aptoptosis neuronal, así como de muerte neuronal en el asta anterior de la médula.
Existen pocos estudios que demuestren la seguridad y el beneficio de los ejercicios de fortalecimiento en los pacientes con AME.
Los individuos con AME pierden fuerza y función con el tiempo. El cambio en la fuerza se correlaciona con el cambio en la función. Una intervención más temprana seria más efectiva en el curso de la enfermedad.
Se realizó un plan de entrenamiento en el hogar, de 12 semanas consecutivas, supervisado por fisioterapeutas. Las sesiones de ejercicios progresivos de resistencia fueron de 45-60 minutos, 3 veces a la semana, en días no consecutivos, realizando dos sets de 15 repeticiones, con un periodo de recuperación de al menos 5 minutos entre set. El grupo estaba formado por 9 pacientes, edad media 10 años, 6 con AME tipo II y 3 con AME tipo III.
Las sesiones fueron libres de dolor en un 99,8%, no se reportaron efectos adversos, los ejercicios fueron bien tolerados, se logró incrementar la resistencia en el transcurso del entrenamiento, la adherencia al programa fue de un 90%, no se observó pérdida de la fuerza muscular y se evidenció una tendencia en la mejora de la fuerza muscular y de la función motora.
Para validar estos resultados se requieren estudios posteriores, con mayor número de participantes, un seguimiento mayor a tres meses, grupo control, y futuras cuantificaciones del impacto fisiológico del ejercicio en los pacientes con AME