Estudio retrospectivo, realizado por el departamento de ortopedia de la Universidad de Erlangen-Núremberg en Alemania, con el objetivo de evaluar las complicaciones de las cirugías de columna en los pacientes con DMD y AME y los factores de riesgo asociados al desarrollo de estas complicaciones. El estudio se enfocó principalmente en los trastornos de la cicatrización de las heridas (TCH). En el caso de estas complicaciones realizan una evaluación detallada de los factores de riesgo. Sin embargo, para las otras complicaciones, el estudio es muy limitado, no discriminándose entre los pacientes con AME y los de DMD, así como tampoco, se evalúan los factores de riesgo asociado a estas otras complicaciones
Perioperative complications of scoliosis surgery in patients with Duchenne muscular dystrophy and spinal muscular atrophy, focussing on wound healing disorders. Burow M, Forst R, Forst J, Hofner B y Fujak A
Debido a la debilidad progresiva, los niños con DMD y AME desarrollan escoliosis a lo largo de su vida, requiriendo de tratamiento quirúrgico para poder mejorar su calidad de vida y disminuir la morbi mortalidad. Estos pacientes pueden tener un riesgo elevado de presentar complicaciones posterior a la cirugía de columna. Las principales complicaciones que se describen clásicamente son las respiratorias, las gastrointestinales, las infecciones urinarias y los seromas entre otros.
Se realizó un estudio retrospectivo de 180 pacientes sometidos a cirugías de estabilización de la columna espinal entre los años 2000 y 2011. Todos los pacientes fueron sometidos a una fusión espinal posterior con instrumentación espinal multisegmentaria desde la columna torácica superior (T 2 ó T 3) hasta el sacro (S1). La edad media al momento de la cirugía fue de 14.12 ± 2.07 años. La duración de la cirugía fue de 5.91 ± 1.03 horas. Todos los pacientes recibieron antibióticos profilácticos. La media en terapia intensiva posterior a la cirugía fue de 5,09 ± 2,37 días y 13,56 ± 8,74 días en hospitalización. Los pacientes permanecieron intubados generalmente por 1,29 ± 0,95 días.
El ángulo de Cobb preoperatorio promedió fue de 67,25 ± 25,45°, el cual mejoró en aproximadamente 39,23 ± 17,12° con la cirugía. La oblicuidad pélvica preoperatoria fue de 28,25 ± 14,36° mejorando aproximadamente 17,66 ± 12,35°.
Las principales complicaciones observadas fueron las cardíacas (93 casos), seguida de las pulmonares (89 casos), trastornos de cicatrización de las heridas (57 casos) y las neurológicas (19 casos). Presentaron un caso de fallecimiento por un síndrome de dificultad respiratoria aguda. No describieron casos de complicaciones gastro intestinales.
El término de trastornos de la cicatrización de heridas (TCH) incluye lesiones desde las superficiales a las profundas. La clasificación de la severidad de los TCH se basa en el número de desbridamientos: grupo 1: no TCH, grupo 2 tiene un TCH pero no requiere de desbridamiento, grupo 3: TCH requiere un desbridamiento y grupo 4: requiere más de un desbridamiento.
57 casos presentaron TCH, de los cuales 53 se presentaron en el postoperatorio y en 4 casos las complicaciones ocurrieron varios años después de la cirugía, tales como úlceras por presión, formación de fístula y en un caso de metalosis. De los 57 pacientes con HC se diagnosticó una infección en 31 casos. En 4 casos, se tuvo que retirar el implante debido a que no se pudo controlar la infección.
Los análisis mostraron 4 tipos de organismos: inespecíficos, dermales, pseudomonas y organismos intestinales. Clasicamente se describe a el Staphylococcus aureus como el organismo más frecuentemente causante de TCH.
Predomina el dolor progresivo como única queja que presentan los pacientes. Para asegurar el diagnóstico, es valioso utilizar la ecografía y determinar el valor de la proteína C reactiva.
Se describe la DMD como una variable importante en el desarrollo de TCH. En el presente estudio la probabilidad de desarrollar un TCH en los pacientes con DMD se incrementa en un factor de 1,72 en comparación con el AME, lo que no es significativo (p = 0,458)
En el caso de los pacientes AME, el sexo femenino fue un factor de riesgo para desarrollar TCH. Incrementándose por un factor de 4,09 (p = 0,116) para los pacientes femeninos en comparación con los pacientes masculinos. Sin embargo no hay evidencia en la literatura que describa el sexo como un factor de riesgo para los TCH, por lo que se requieren posteriores estudios.
No tuvieran efecto en el desarrollo de TC otras variables estudiadas, tales como la edad, la duración de la cirugía, el grado de la escoliosis, el grado de inclinación pélvica, el uso de esteroides, el requerimiento de infusión intraoperatoria de electrolitos o de HES, entre otros.
El desarrollo de los TCH después de la cirugía de escoliosis es una complicación grave que implica una terapia prolongada que a menudo incluye uno o más desbridamientos de la herida.
En cuanto a las complicaciones neurológicas se presentaron en 19 pacientes. Incluyendo un síndrome de cauda equina, un caso de paraplejia irreversible, 8 pacientes con parestesias en los miembros inferiores, 4 pacientes con dolor neuropático, 3 pacientes con alodinia y 2 pacientes con hipoestesia. Las complicaciones neurológicas no fueron previsibles durante las intervenciones y no se realizó monitoreo neurofisiológico intraoperatorio.
NOTA FUNDAME: Es importante no desestimar el uso del monitoreo neurofisiológico intraoperatorio en los pacientes afectados de AME o DMD, ya que las complicaciones neurológicas producto de estas cirugías representan un deterioro significativo en la calidad de vida de estos pacientes.