La debilidad de la musculatura respiratoria asociada a la escoliosis en los niños con AME tipo 2 conduce a insuficiencia respiratoria. Los corsés espinales, usualmente utilizados para mejorar el control postural en la posición sedente y para tratar de disminuir la progresión de la escoliosis, pueden empeorar la función respiratoria y dificultar las maniobras de la tos.
En este estudio, llevado a cabo en el servicio de cuidados paliativos y dolor pediátrico, de la ciudad de Padua en Italia, valoran mediante cinco parámetros respiratorios, el posible empeoramiento de la función respiratoria y de las maniobras de la tos en estos pacientes, con un corsé estáticamente balanceado y teniendo en cuenta la dependencia del tiempo, es decir el tiempo que se lleva colocado dicho corsé.
El corsé empleado se denomina «estático» porque no requiere ninguna autocorrección de la curva de escoliosis (por considerarlo como imposible para este tipo de paciente) y «equilibrado» porque permite el control activo total de la cabeza. Esta es una ortesis de tronco univalva hecha a medida en la cual el yeso se toma sentado con una tracción cervical regulada a través de un dinamómetro a aproximadamente 1/4 -1/5 del peso corporal. Antes del endurecimiento del yeso, se retira la tracción y se adapta a la postura sentado del niño para obtener la posición de cabeza con el mejor balance. Se hace sucesivamente una abertura abdominal para permitir movimientos de diafragma. Una tira elástica, aplicada sobre esta abertura, ayuda a mejorar la respuesta de la pared abdominal. Un mecanismo de deslizamiento de metal anterior proporciona un cierre de abrazadera a la vez que permite la expansión pulmonar durante la inspiración. Para más detalles del corsé ir al artículo.
Estudiaron una muestra de 6 niños con AME Tipo 2 con edades entre 6 y 15 años, y con subtipos 2,1 a 2,5 para tener una muestra más homogénea. Los test de función pulmonar utilizados fueron: PEF (Pico de Flujo Espiratorio), PCF (Pico de Flujo de Tos), MIP (Presión Inspiratoria Máxima Estática), MEP (Presión Espiratoria Máxima Estática) y FVC (Capacidad Vital Forzada). Estos test de función pulmonar eran medidos cronológicamente en las siguientes condiciones:
1. Posición supina (sin corsé) por la mañana al levantarse
2. Posición sentada (sin corsé) por la mañana al levantarse
3. Posición sentada (sin corsé) después de llevar el corsé 3 horas
4. Posición sentada (con corsé) después de llevar el corsé 3 horas
5. Posición sentada (sin corsé) después de 3 horas sin llevar corsé
Los hallazgos preliminares de este estudio sugieren que los niños con AME Tipo 2 tienen una mejor función pulmonar en posición sedente que en supino y que la función pulmonar no se ve afectada negativamente por usar el corsé. De hecho, las medidas de la eficacia de la tos (PEF, PCF y MEP) y particularmente PCF y MEP fueron mejores en las pruebas realizadas en posición sentada con corsé. El corsé estáticamente balanceado no altera la función pulmonar en términos de FVC (Capacidad Vital Forzada). La mejora de los parámetros de la eficacia de la tos en las pruebas realizadas con corsé estático y equilibrado se puede atribuir a las características técnicas específicas de esta ortesis que respaldan la primera y la última fase de la tos.
El uso prolongado de dicho corsé puede reducir el MIP (Presión Inspiratoria Máxima Estática). Como el valor MIP es una expresión de la fuerza de los músculos inspiratorios, su pequeña reducción en las pruebas realizadas después de usar el corsé durante 3 horas podría interpretarse como una fatiga gradual del diafragma debido al mayor esfuerzo impuesto por las restricciones de ortesis. Si bien, la musculatura diafragmática está menos comprometida, se debe controlar constantemente la fatiga porque el corsé al restringir el tórax, reduce su expansión. Por último, los autores insisten en la importancia de la valoración de la función pulmonar incluyendo parámetros que midan la fuerza de los músculos respiratorios