Neuroleptics as therapeutic compounds stabilizing neuromuscular transmission in amyotrophic lateral sclerosis noviembre. JCI Insigh 2017: Patten S, Aggad D, Martinez J.
Los investigadores de la Universidad de Montreal usaron modelos animales genéticamente manipulados (nematodo: Caenorhabditis elegans y el pez cebra) para cribar fenotípicamente posibles compuestos terapéuticos. Evaluaron un total de 3.850 medicamentos aprobados para el tratamiento de otras enfermedades. Identificaron una clase de neurolépticos que restauraron la movilidad en el C. elegans y en el pez cebra, de los cuales, el más potente fue la Pimozida, que bloqueó los canales de Ca2 + de tipo T. Observaron que la Pimozida era capaz de estabilizar la movilidad tanto en el nematodo como en el pez cebra al preservar la sinapsis neuromuscular. La Pimozida es un neuroléptico aprobado por la FDA utilizado para tratar la psicosis crónica, el síndrome de Tourette y los tics resistentes.
Estos resultados fueron reproducidos en ratones genéticamente manipulados, demostrando que la Pimozida era capaz de preservar la función neuromuscular en tres modelos animales distintos.
En un ensayo controlado aleatorio con un número reducido de pacientes con ELA esporádica tratados con Pimozida durante un periodo de 6 semanas, demostraron que la dosis máxima segura y tolerable de Pimozida en sujetos con ELA es de 4 mg./día. 25 pacientes tratados con Pimozida conservaron la funcionalidad de los músculos de su región tenar. La pérdida del control de estos músculos constituye uno de los primeros sígnos de la ELA. También observaron una disminución en la tasa de cambio en la Escala de Norris.
La Pimozida tiene principalmente actividad bloqueadora del receptor D2 de dopamina pero los comportamientos motores que evaluaron son independientes de la acción de la dopamina. Varios estudios han informado sobre otras propiedades farmacológicas de la Pimozida, como el antagonismo de los canales de Ca2 + de tipo T, la inhibición de STAT5 y STAT3 y la mejora de la autofagia. A través de la facilitación de la transmisión NMJ, la Pimozida puede actuar para mejorar la función de la unidad motora al principio del curso de la enfermedad de la ELA.
Próximamente se desarrollará en Canadá un ensayo clínico en fase II en el que, con una duración de seis meses y la participación de 100 pacientes con ELA, se tratará de confirmar la seguridad de la Pimozida y se evaluará su efecto sobre la progresión de la enfermedad, los síntomas y la calidad de vida de los afectados.